Guía para empezar a trabajar desde casa

Como agencia de marketing digital, la mayor parte del trabajo que hacemos es creativo, lo que significa que tenemos que trabajar la mayor parte del tiempo frente a una computadora. Por algunos años, pensamos en dejar de trabajar desde una oficina, y empezar a hacerlo desde casa, hasta que nos convertimos en un equipo completamente “remoto” a fines de 2017. Era algo que llevábamos planeando desde hacía un tiempo, así que cuando surgió la oportunidad, la aprovechamos. Me alegra decir que ha sido una gran decisión, pero nos llevó un tiempo acostumbrarnos. Ahora con “más gente encerrada que viva durante la Segunda Guerra Mundial”, decidimos escribir la guía para empezar a trabajar desde casa. Esto no aplica para todos. Depende principalmente del tipo de trabajo a que te dedicas. Si eres uno de los afortunados que puede trabajar desde casa, aquí hay algunos consejos para que esta transición sea lo menos estresante posible. Si bien esto es algo que nos ha funcionado, no significa que esté escrito en piedra. Depende de cada quien intentar, ver que funciona para ti, y adaptarlo desde allí.

Establece un horario

Este punto podría no parecer muy obvio. Estás en casa, tienes la flexibilidad de trabajar cuando quieras, a menos que haya algo crítico por terminar o tener videoconferencias con compañeros. Pero trabajar desde casa es una espada de dos filos. Puede ayudarte a trabajar menos horas mientras seas más productivo, o puede hacerte dedicar más horas sin hacer una diferencia en tu productividad. Establece un horario para cuando trabajes y cuando estés “fuera” del trabajo. Tus horas de trabajo no tienen porque ser las mismas que tus horas normales de oficina (si tu trabajo lo permite). Un consejo personal: no tienes porque configurar todas tus horas de trabajo consecutivamente. Establece pausas en el horario o porciones del día para descansar o hacer otra cosa. Me gusta trabajar temprano y trabajar dos horas mientras estoy tranquilo y tratar de poner mi trabajo más creativo allí (volveremos a esto más adelante). Después de eso, generalmente me tomo alrededor de una hora libre para poder desayunar con mi familia. Luego, trabajo unas tres horas más y luego puedo relajarme un poco. Luego, dependiendo de la cantidad de trabajo que me queda para ese día, podría trabajar un poco más o, a veces, doy por terminada la jornada de ese día.

Vístete para trabajar

Hay muchos estudios que demuestran que nuestra vestimenta nos afecta psicológicamente. Sé que trabajar desde casa puede sonar como un buen momento para permanecer en en pijamas todo el día y estar relajado, pero usar la ropa que usualmente usarías para trabajar te ayuda a estar en el estado mental de “trabajo”. También te ayuda a establecer límites. Si has terminado de trabajar en el día, cambiar tu ropa a la que normalmente usarías en casa después de llegar de la oficina también te ayudará a “apagarte”. Recuerda, somos criaturas de hábitos, y las señales simples, como nuestras prendas, tienen un impacto significativo en nuestro estado mental. Entonces, cuando estés listo para trabajar, vístete tal cual.

Designa un espacio para trabajar

Esto se remonta a los hábitos y las señales. Tener un área que puedas llamar “oficina” en el hogar podría activar tu cerebro en “modo de productividad”. Si tienes una habitación extra en casa que puedas asignar como una oficina de trabajo, entonces hazlo ahí. Si solo tienes un rincón en tu habitación, entonces crea tu espacio allí. Prueba diferentes áreas hasta que encuentres un espacio que funcione para ti. Por ejemplo, a mi esposa le gusta trabajar fuera de nuestra habitación. Yo prefiero en la sala. Encuentra un área que funcione para ti y acomódala de acuerdo a tus necesidades.

Conoce tu ritmo

Todos tenemos momentos del día en que somos más productivos que otros. La ciencia dice que todos tenemos ritmos “circadianos” predefinidos que determinan patrones para nuestra actividad cerebral. ¿Recuerdas cómo dije que me gusta levantarme temprano y trabajar durante un par de horas mientras está tranquilo? Bueno, me llevó un tiempo darme cuenta. Intenté hacer mi trabajo productivo por la mañana, durante el almuerzo, por la tarde, incluso a altas horas de la noche. Realmente intenté muchas horas hasta que llegué a mi punto ideal para el trabajo intelectual. Así que conócete a ti mismo y encuentra tus horas más productivas y dedícalas al trabajo. No importa hay platos por lavar o si necesitas pasear al perro, una vez que encuentres lo que funciona para ti, dedica ese tiempo a trabajar. Como beneficio adicional, descubrirás que te toma menos tiempo hacer tu trabajo.

Consigue el equipo adecuado

Sé que esto no es ideal, pero es posible que tengas que invertir algo de dinero para aprovechar al máximo tu oficina en casa. Tener una computadora lenta es muy frustrante y ni se diga una silla incómoda. Si necesitas estar en videoconferencias con frecuencia, busca un buen micrófono y una cámara web, tus compañeros de trabajo te lo agradecerán. Esto es en lo que he invertido durante los años:

Una pantalla secundaria: Sí, todas las computadoras tienen pantallas, pero según un estudio, una pantalla secundaria o incluso terciaria si es posible, aumenta la productividad en un 20-30%. Personalmente tengo tres pantallas: una que guardo para comunicaciones, chats, correos electrónicos, videoconferencias. Una segunda que uso para mi actividad principal en el momento, donde estoy enfocando mi atención. La tercera pantalla se usa como referencia para mi trabajo principal.

Una silla cómoda: Si estarás sentado la mayor parte del día, ¿por qué sentarte en una silla incómoda? Una buena silla no solo mejora tu productividad, sino también tu salud según este estudio.

Un buen conjunto de audífonos con cancelación de ruido: Habrá momentos en los que habrá ruido a tu alrededor cuando necesites concentrarte. Tal vez tus hijos se estén riendo en el fondo, tal vez sea el trabajo de construcción al otro lado de la calle, el televisor en la otra habitación (mientras escribo esto, mis hijos están jugando videojuegos en la habitación de al lado), o a veces solo necesitas “desconectarte”. Un buen conjunto de audífonos con cancelación de ruido puede tener un impacto significativo en tu concentración. Esto también te permitirá tener menos distracciones mientras hablas en las videoconferencias. La mayoría de los audífonos nuevos también incluyen un micrófono, que también mejorará la calidad de tu voz en las llamadas.

Comentarios finales

Nuevamente, esta guía no es un conjunto de reglas, es solo una guía. Presta atención cuando tengas buenos días de trabajo y descubre qué los hizo mejores e intenta repetir esas acciones para ver qué funciona mejor para ti.

¿Qué funciona mejor para ti? Háznoslo saber en los comentarios.

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